GANADOR DE UN PREMIO NOBEL VS “THE ECONOMIST”: SU DEBATE SOBRE LA IA Y LAS INSTITUCIONES
La emblemática revista británica cuestionó la solidez científica y el "pesimismo" de Daron Acemoglu sobre la IA, provocando una respuesta sin filtros contra la visión del libre mercado.
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El debate económico mundial se puso picante tras un choque frontal entre la emblemática revista británica The Economist y el premio Nobel de Economía Daron Acemoglu. El desencadenante fue un perfil publicado por el semanario bajo un título provocador: "El economista más influyente del mundo es extrañamente poco convincente", donde se pone en duda tanto la solidez de sus investigaciones como sus posturas políticas.
La crítica de la publicación fue directo al hueso. En primer lugar, cuestionó el sustento metodológico de sus teorías —famosas en libros como Por qué fracasan los países—, asegurando que su idea de que las "instituciones inclusivas" determinan el éxito de una nación simplifica la historia y no explica casos de alto crecimiento bajo regímenes autoritarios, como el de China. Además, tildó a Acemoglu de ser un "pesimista de la tecnología" por calcular un impacto modesto de la Inteligencia Artificial en la productividad (apenas ~0.5% en una década). Por si fuera poco, apoyándose en testimonios anónimos, el medio sugirió que el académico dejó de lado la rigurosidad científica para caer en un "populismo económico" que promueve la intervención del Estado.
La respuesta del galardonado no tardó en llegar y fue igual de contundente. Daron Acemoglu calificó la publicación como un intento explícito de "asesinato de imagen" (hit piece) y criticó abiertamente el uso de fuentes sin firma para descalificar un trabajo respaldado por evidencia empírica. El economista del MIT exigió un espacio de réplica a la revista para defender sus proyecciones sobre la IA y dejó en claro que cuestionar el libre mercado no es populismo, sino una necesidad frente a los riesgos actuales.
En el fondo, la disputa expone dos formas opuestas de entender el futuro. Mientras The Economist defiende que la tecnología y el libre mercado generarán prosperidad sin necesidad de tantas ataduras, Daron Acemoglu insiste en que la automatización descontrolada puede destruir empleos y erosionar a la clase media si las autoridades no intervienen para dirigir el progreso hacia el bienestar social.
