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Cultura

BATALLAS DE “FARMEAR” AURA, NUEVO FENÓMENO EN LAS REDES SOCIALES

Qué es el “farmeo de aura”, la tendencia que moviliza a los jóvenes en redes sociales y hasta en encuentros presenciales.

Lauro Ramos

· 1 min de lectura

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Recientemente, en redes sociales como TikTok e Instagram se ha registrado un fenómeno viral identificado como “Batallas de farmeo de aura”. Se trata de encuentros presenciales organizados por jóvenes en espacios públicos en donde los participantes compiten en duelos improvisados realizando bailes, poses y gestos que buscan demostrar confianza y carisma para así obtener la aprobación de una audiencia.

El término proviene de la jerga de los videojuegos, donde farmear (del inglés farming) describe la repetición constante de tareas enfocadas en la generación y acumulación de recursos o recompensas digitales dentro del juego. En el contexto de la cultura pop y la Generación Z, el “aura” representa el nivel de presencia, estilo o actitud de una persona. Por ello, “farmear aura” equivale a ejecutar acciones repetidas que puedan incrementar la popularidad y el respeto de los demás, mientras que cometer un error vergonzoso implica “perder puntos de aura”.

La tendencia se ha extendido rápidamente por diversos países de Latinoamérica, impulsada por convocatorias masivas en redes que incluyen incentivos como premios en efectivo. En México, estos eventos han cobrado popularidad incluso dentro de recintos académicos de relevancia como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde un grupo de estudiantes se han congregado en explanadas para presenciar o participar en estas dinámicas.

Entre los movimientos más recurrentes dentro de estas competencias destaca la referencia al “six seven” (6-7), un meme viral originado en la comunidad estadounidense. Esta expresión, que carece de un significado especifico en el lenguaje cotidiano, se acompaña de un particular movimiento de brazos y hombros que proyecta actitud desinhibida. El éxito de estas convocatorias refleja cómo el vocabulario, las métricas simbólicas y la estética de las redes sociales continúan redefiniendo las formas de convivencia presencial entre las nuevas generaciones.